¿Qué es la sostenibilidad corporativa y cómo se mide oficialmente?
La sostenibilidad corporativa es la forma en que una empresa gestiona su negocio para crear valor económico a largo plazo, teniendo en cuenta no solo sus ganancias, sino también sus impactos ambientales, sociales y de gobernanza. En términos sencillos, significa que una empresa busca crecer sin dañar el medio ambiente, respetando a las personas y actuando con ética y transparencia.
Este enfoque está estrechamente vinculado con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que inspira gran parte de las normas y estándares que hoy utilizan las empresas para medir y reportar su desempeño sostenible.
¿Por qué la sostenibilidad corporativa es importante?
La relevancia de la sostenibilidad corporativa radica en que las empresas influyen directamente en la economía, el empleo, el medio ambiente y la vida cotidiana de las personas. Sus decisiones afectan desde la calidad del aire y el agua, hasta las condiciones laborales, la igualdad de oportunidades y la estabilidad económica.
Según la literatura académica y organismos internacionales, las empresas que integran la sostenibilidad en su estrategia están mejor preparadas para enfrentar riesgos climáticos, regulatorios y sociales, y tienden a ser más resilientes en el tiempo. Además, los mercados financieros y los inversionistas utilizan cada vez más indicadores de sostenibilidad para evaluar riesgos y oportunidades.
Las tres dimensiones que se miden globalmente: criterios ESG
Un lenguaje común para evaluar sostenibilidad
La medición de la sostenibilidad corporativa se organiza, de forma general, en tres grandes dimensiones conocidas como criterios ESG (Environmental, Social & Governance):
Ambiental (Environmental – E)
Incluye indicadores como:
- Emisiones de gases de efecto invernadero y huella de carbono
- Consumo de energía y agua
- Gestión de residuos
- Impactos sobre biodiversidad y uso de recursos naturales
Social (Social – S)
Mide aspectos como:
- Condiciones laborales y seguridad ocupacional
- Igualdad de género y diversidad
- Respeto a los derechos humanos
- Relación con comunidades locales
Gobernanza (Governance – G)
Evalúa:
- Composición y funcionamiento del directorio
- Políticas anticorrupción
- Transparencia financiera y fiscal
- Ética empresarial y controles internos
Estas tres dimensiones son hoy el marco más utilizado a nivel internacional para evaluar la sostenibilidad corporativa.
Marcos oficiales y estándares de medición reconocidos
¿Cómo se reporta la sostenibilidad en la práctica?
Existen varios marcos formales de reporte que guían a las empresas en la medición y divulgación de información sostenible:
- Global Reporting Initiative (GRI): uno de los estándares más utilizados a nivel mundial, orientado a reportar impactos económicos, sociales y ambientales para distintos grupos de interés.
- ISSB (NIIF S1 y S2): desarrollados bajo la Fundación IFRS, buscan estandarizar la divulgación de riesgos y oportunidades de sostenibilidad y clima relevantes para inversionistas.
- CSRD y ESRS (Unión Europea): normativa obligatoria que exige a miles de empresas reportar sostenibilidad con criterios de doble materialidad: cómo la sostenibilidad afecta a la empresa y cómo la empresa impacta a la sociedad y el ambiente.
Estos marcos no son idénticos: algunos priorizan la información financiera, otros los impactos sociales y ambientales más amplios.
¿Qué indicadores se miden con mayor frecuencia?
Lo que sí aparece en la mayoría de reportes
En la práctica, los reportes de sostenibilidad suelen incluir con mayor regularidad:
Ambientales
- Toneladas de CO₂ emitidas
- Consumo energético
- Uso de agua y manejo de residuos
Sociales
- Número de empleados
- Brechas de género
- Accidentes laborales
Gobernanza
- Independencia del directorio
- Políticas anticorrupción
- Auditorías y controles internos
Estos indicadores son relativamente fáciles de cuantificar y comparar, por lo que se han convertido en la base de los reportes ESG.
¿Qué se mide poco o queda fuera de muchos reportes?
Las brechas de la sostenibilidad corporativa
A pesar del avance en reportes ESG, organismos técnicos identifican varias limitaciones:
- Impactos indirectos y cadenas de suministro: muchas empresas no miden adecuadamente lo que ocurre con sus proveedores.
- Doble materialidad incompleta: se prioriza lo financiero, dejando fuera impactos sociales y ambientales de largo plazo.
- Factores sociales complejos: bienestar comunitario, desigualdades o impactos intergeneracionales se miden de forma superficial.
- Transformación real del modelo de negocio: las métricas actuales no capturan bien si una empresa está cambiando estructuralmente hacia modelos sostenibles.
- Riesgos emergentes: temas como resiliencia climática, inteligencia artificial o privacidad de datos aún carecen de indicadores estandarizados.
Ejemplo sencillo para entenderlo mejor
Una empresa puede reportar que redujo 10 % sus emisiones de CO₂ (indicador ambiental), pero no medir si sus proveedores contaminan ríos o vulneran derechos laborales. En ese caso, el reporte muestra avances, pero no refleja el impacto real completo de la empresa en la sociedad y el ambiente.
La sostenibilidad corporativa ya cuenta con marcos oficiales y estándares reconocidos internacionalmente, lo que representa un avance importante. Hoy se mide con mayor precisión lo ambiental, algunos aspectos sociales y la gobernanza tradicional.
Sin embargo, los mayores desafíos están en:
- Ampliar la medición hacia cadenas de valor completas
- Integrar plenamente la doble materialidad
- Fortalecer indicadores sociales complejos
- Evaluar la transformación real de los modelos de negocio
Avanzar hacia una medición más completa permitirá que la sostenibilidad corporativa pase de ser un ejercicio de reporte a una herramienta real de cambio económico, social y ambiental.