¿Quién paga realmente la transición hacia un desarrollo sostenible?
La transición hacia un desarrollo sostenible —es decir, un modelo económico que mejore la calidad de vida sin agotar los recursos naturales— no ocurre de manera automática ni gratuita. Implica inversiones profundas en energía limpia, infraestructura resiliente, adaptación al cambio climático, protección ambiental y reducción de desigualdades. La pregunta central es: ¿quién asume realmente ese costo?
La evidencia institucional muestra que no existe un solo pagador, sino un esfuerzo compartido entre gobiernos, organismos internacionales, sector privado y cooperación internacional.
¿Qué significa financiar la transición sostenible?
En términos simples, financiar la transición sostenible significa movilizar dinero para transformar la economía actual —dependiente de recursos intensivos y contaminantes— en una economía más resiliente, inclusiva y ambientalmente responsable.
Esto incluye:
- Proyectos de energía renovable
- Infraestructura resistente a eventos climáticos
- Gestión sostenible del agua y los ecosistemas
- Sistemas productivos menos contaminantes
- Políticas sociales que protejan a la población más vulnerable
No se trata solo de gastar más, sino de invertir mejor.
El papel del financiamiento público en República Dominicana
Presupuesto, planificación y reformas fiscales
En República Dominicana, el Estado juega un rol clave a través del Marco Nacional Integrado de Financiación para el Desarrollo (INFF), impulsado por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MIDEPLAN). Este marco busca alinear planificación, presupuesto y flujos financieros para cerrar las brechas que impiden avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Según MIDEPLAN, este enfoque permite:
- Identificar brechas de financiamiento en sectores estratégicos
- Movilizar recursos internos y externos
- Mejorar la eficiencia del gasto público
Esto confirma que la sostenibilidad no recae únicamente sobre el presupuesto estatal, sino que exige coordinación con otros actores.
A su vez, datos oficiales del portal ods.gob.do señalan que cumplir la Agenda 2030 requiere reformas fiscales, fortalecimiento de la recaudación y ampliación del espacio fiscal, lo que implica que una parte del costo se asume a través del sistema tributario nacional.
Cooperación internacional: un pilar clave del financiamiento
Bancos multilaterales y organismos de la ONU
El financiamiento externo es fundamental para países en desarrollo. A nivel global, el Banco Mundial ha establecido que aproximadamente 35 % de su financiamiento total para el período 2021-2025 se destina a iniciativas climáticas y ambientales, según su Plan de Acción sobre el Cambio Climático.
En el caso dominicano, el Banco Mundial participa en proyectos de:
- Resiliencia climática
- Gestión del riesgo
- Fortalecimiento institucional
Todo ello en coordinación con el sector público y otros actores internacionales, según MIDEPLAN.
Además, organismos como el BID, el FMI y el PNUD, junto al sistema de Naciones Unidas, canalizan recursos financieros y asistencia técnica mediante el Marco de Cooperación de la ONU para el Desarrollo Sostenible, complementando los esfuerzos nacionales.
Donaciones y asistencia técnica
Un ejemplo concreto es el aporte no reembolsable de la Unión Europea para fortalecer la capacidad del sistema financiero dominicano frente a riesgos climáticos, apoyando al Banco Central en la evaluación de riesgos y estructuración de proyectos sostenibles, de acuerdo con MIDEPLAN.
Esto demuestra que no todo el financiamiento se paga con deuda o impuestos, sino también mediante cooperación internacional estratégica.
El rol del sector privado: inversión y capital verde
La transición sostenible no puede financiarse solo con recursos públicos. Según la ONU, el sector privado es indispensable para cerrar las brechas de financiamiento.
El Plan de Rescate para el Desarrollo Sostenible (ONU, 2025) subraya que los gobiernos deben facilitar la entrada de capital privado mediante:
- Bonos verdes
- Asociaciones público-privadas
- Mecanismos que reduzcan riesgos de inversión
Este enfoque reconoce que los recursos públicos son insuficientes frente a la magnitud del desafío.
La brecha global: un desafío que excede a los países
La ONU estima que los países en desarrollo enfrentan una brecha de financiamiento superior a 4 billones de dólares anuales para cumplir los ODS hacia 2030. Esta cifra evidencia que ningún país puede pagar solo su transición sostenible, y que la cooperación internacional y el mercado financiero global son imprescindibles.
Entonces, ¿quién paga realmente?
En resumen, la transición hacia un desarrollo sostenible se financia de manera compartida:
- Gobiernos nacionales, mediante presupuestos, impuestos y reformas fiscales
- Organismos multilaterales, a través de préstamos, asistencia técnica y cooperación
- Cooperación internacional, mediante donaciones y apoyo técnico
- Sector privado, con inversiones, bonos verdes y financiamiento climático
- Mecanismos innovadores, como canjes de deuda por clima y fondos fiduciarios
Cada actor asume una parte del costo según su capacidad y responsabilidad.
La transición hacia un desarrollo sostenible no es gratuita, pero tampoco es una carga que deba recaer en un solo sector. Es una inversión colectiva para proteger la economía, el bienestar social y los recursos naturales.
En el caso de República Dominicana, avanzar requiere:
- Fortalecer la planificación y el gasto público eficiente
- Atraer inversión privada sostenible
- Profundizar la cooperación internacional
- Integrar la sostenibilidad en las decisiones económicas
Más que preguntarnos quién paga, la clave está en cómo se reparte el esfuerzo y en asegurar que cada peso invertido genere beneficios duraderos para la sociedad y las futuras generaciones.