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Por qué los datos son esenciales para la sostenibilidad

La sostenibilidad empresarial no se construye solo con buenas intenciones o discursos corporativos. Para que sea real y creíble, necesita datos claros, medibles y verificables. En términos simples, sin números no es posible saber si una empresa reduce su impacto ambiental, mejora las condiciones laborales o actúa con transparencia.
Los marcos internacionales promovidos por la ONU y organismos multilaterales coinciden en una idea central: lo que no se mide, no se puede gestionar ni mejorar. Por eso, la sostenibilidad moderna se apoya cada vez más en información cuantitativa y comparable a nivel global.

¿Qué significa medir la sostenibilidad corporativa?

Medir la sostenibilidad corporativa implica recoger y reportar información concreta sobre cómo una empresa impacta el medio ambiente, a las personas y a la sociedad, además de cómo se gobierna internamente.
No se trata solo de declarar compromisos, sino de demostrar con datos qué está ocurriendo realmente.

Según el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, la medición es clave para integrar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la gestión empresarial y evaluar avances reales frente a metas globales.

¿Qué se mide oficialmente en sostenibilidad corporativa?

Los estándares internacionales más utilizados —como GRI (Global Reporting Initiative) y las guías de la ONU— establecen tres grandes grupos de indicadores, conocidos como criterios ESG:

1. Indicadores ambientales

  • Emisiones de gases de efecto invernadero (CO₂ equivalente).
  • Consumo de energía y uso de fuentes renovables.
  • Uso de agua, tratamiento de aguas residuales y gestión de residuos.

Por ejemplo, el GRI exige reportar emisiones directas e indirectas para evaluar la contribución empresarial al cambio climático.

2. Indicadores sociales

  • Condiciones laborales y seguridad en el trabajo.
  • Igualdad de género, diversidad e inclusión.
  • Relación con comunidades locales y respeto a los derechos humanos.

La ONU señala que estos datos permiten evaluar si el crecimiento económico empresarial se traduce en bienestar social.

3. Indicadores de gobernanza

  • Transparencia y ética corporativa.
  • Políticas anticorrupción.
  • Composición e independencia de la junta directiva.

Estos indicadores ayudan a medir la calidad de la toma de decisiones y la rendición de cuentas dentro de las empresas.

El error más común: hablar de sostenibilidad sin datos

Declaraciones sin respaldo cuantitativo

Un problema recurrente identificado por UNCTAD (ONU Comercio y Desarrollo) es la publicación de informes con lenguaje general, pero sin cifras concretas.
Sin métricas claras, no es posible saber si una acción tuvo impacto real o solo quedó en una promesa.

Datos no comparables

Cuando las empresas no usan marcos reconocidos como GRI o las guías del Pacto Mundial, los informes:

  • No se pueden comparar entre empresas o sectores.
  • No permiten evaluar avances frente a objetivos globales.
  • Pierden utilidad para inversionistas, reguladores y ciudadanía.

La doble materialidad: medir impactos en ambas direcciones

Un concepto clave en sostenibilidad moderna es la doble materialidad:

  • Materialidad financiera: cómo los factores ambientales y sociales afectan el negocio.
  • Materialidad de impacto: cómo las actividades de la empresa afectan al medio ambiente y a la sociedad.

Muchos reportes se concentran solo en el primer aspecto y dejan fuera datos sobre impactos reales, como emisiones totales o condiciones laborales en la cadena de suministro. Esta omisión limita la evaluación integral de la sostenibilidad.

¿Qué pasa cuando no se mide con datos?

La falta de información confiable tiene consecuencias concretas:

  • Pérdida de credibilidad: aumenta el riesgo de greenwashing.
  • Imposibilidad de mejorar: sin datos no hay forma de evaluar avances.
  • Menor acceso a inversión sostenible: los inversionistas ESG exigen evidencia cuantificable.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advierte que la gestión basada en datos es esencial para la mejora continua del desempeño ambiental.

Ejemplos de cómo los datos fortalecen la sostenibilidad

La ONU promueve plataformas y guías que ayudan a las empresas a alinear datos corporativos con los ODS, permitiendo:

  • Comparar resultados entre países y sectores.
  • Medir avances globales en reducción de emisiones o equidad social.
  • Fortalecer la rendición de cuentas pública.

Esto demuestra que la sostenibilidad no se basa en narrativas, sino en evidencia verificable.

La sostenibilidad corporativa depende directamente de la calidad de sus datos. Sin información cuantitativa, verificable y comparable:

  • No se puede demostrar impacto real.
  • No se pueden tomar decisiones estratégicas informadas.
  • Se debilita la confianza de inversores, clientes y sociedad.

Por ello, más que una moda, la sostenibilidad es hoy un ejercicio de gestión basada en datos, alineado con estándares internacionales y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Medir bien no es un trámite: es el primer paso para mejorar.



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