Desarrollo sostenible en economías pequeñas y abiertas como la dominicana
En un mundo cada vez más globalizado, países como la República Dominicana enfrentan un reto particular: cómo crecer económicamente sin aumentar su vulnerabilidad. La respuesta que proponen los organismos internacionales y las políticas públicas modernas es el desarrollo sostenible, especialmente relevante para las economías pequeñas y abiertas.
¿Qué es una economía pequeña y abierta?
Una definición sencilla
Una economía pequeña y abierta es aquella que depende en gran medida del comercio internacional, de la inversión extranjera, del turismo y de los flujos financieros externos, y cuyo mercado interno es limitado. Estas economías suelen integrarse rápidamente a los cambios globales, pero también sienten con más fuerza los choques externos, como crisis financieras, pandemias, variaciones de precios internacionales o eventos climáticos extremos.
La República Dominicana comparte estas características con otros países del Caribe y con varios Estados Insulares en Desarrollo (SIDS), según análisis de la OCDE y organismos regionales.
¿Por qué el desarrollo sostenible es clave en este tipo de economías?
En economías pequeñas y abiertas, el desarrollo sostenible no es solo una aspiración ambiental, sino una estrategia de supervivencia económica. La alta dependencia de sectores como el turismo, la agricultura o la pesca —todos sensibles al clima y al entorno natural— hace que el deterioro ambiental tenga efectos directos sobre el empleo, el crecimiento y las finanzas públicas.
Además, la exposición a huracanes, sequías o aumento del nivel del mar puede revertir en poco tiempo avances económicos logrados durante años, lo que refuerza la necesidad de resiliencia y planificación sostenible.
República Dominicana: sostenibilidad integrada a la planificación nacional
Agenda 2030 y Estrategia Nacional de Desarrollo
La República Dominicana ha incorporado formalmente el desarrollo sostenible en su marco de políticas públicas a través de la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030 y el Decreto No. 23-16, que alinea la acción del Estado con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.
Este enfoque reconoce que el crecimiento económico, la inclusión social y la protección ambiental no pueden abordarse por separado, especialmente en una economía abierta y vulnerable a choques externos (observatorioplanificacion.cepal.org).
Apoyo del Sistema de las Naciones Unidas
El Marco de Cooperación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible (MCNUDS) 2023-2027, coordinado por el PNUD, destaca que la República Dominicana fue una de las economías de mayor crecimiento en la región antes de la pandemia, pero subraya la necesidad de consolidar ese crecimiento con sostenibilidad ambiental y social.
El documento prioriza alianzas, fortalecimiento institucional y resiliencia económica como ejes para un desarrollo más estable (UNDP).
Medir la sostenibilidad: un paso clave
Avances en indicadores ambientales
Un aspecto central del desarrollo sostenible es medir lo que antes no se medía. La Oficina Nacional de Estadística (ONE), con apoyo de la CEPAL, ha fortalecido los indicadores ambientales vinculados a los ODS, incorporando datos sobre gestión de residuos, agua y otros aspectos ambientales.
Para una economía pequeña y abierta, contar con estadísticas ambientales confiables permite anticipar riesgos y diseñar mejores políticas públicas, en lugar de reaccionar tarde ante crisis ambientales (ods.gob.do).
Desafíos estructurales compartidos por economías pequeñas
Vulnerabilidad climática y choques externos
Como parte de los SIDS, la República Dominicana enfrenta alta exposición a huracanes, inundaciones, sequías y elevación del nivel del mar. El Sustainable Development Report for Small Island Developing States señala que muchos SIDS presentan mayores brechas en el cumplimiento de los ODS que el promedio mundial, precisamente por esta vulnerabilidad estructural (sdgtransformationcenter.org).
Diversificación productiva e instituciones
La CEPAL ha insistido en que la diversificación productiva es esencial para reducir la dependencia de pocos sectores y aumentar la resiliencia económica. Para economías pequeñas, depender excesivamente del turismo o de importaciones estratégicas incrementa los riesgos ante crisis externas.
Fortalecer las instituciones públicas y la capacidad de planificación es clave para avanzar hacia un desarrollo sostenible y menos volátil (repositorio.cepal.org).
Ejemplos concretos: sostenibilidad aplicada en RD
Proyecto de resiliencia climática del Banco Mundial
En 2024, el Banco Mundial aprobó un proyecto de US$400 millones para la República Dominicana enfocado en:
- Fortalecer la resiliencia climática.
- Proteger recursos naturales.
- Reducir la contaminación del agua y del suelo.
- Mejorar la gestión ambiental.
Este tipo de proyectos refleja un consenso internacional: las economías pequeñas y abiertas necesitan crecer de forma sostenible para proteger su estabilidad futura.
Escenarios sostenibles de crecimiento
Un documento técnico de la CEPAL aplicó modelos estructurales para analizar escenarios de crecimiento bajo en carbono y socialmente inclusivos en la República Dominicana hacia 2030. El análisis demuestra que, con políticas adecuadas, la sostenibilidad puede integrarse al crecimiento económico incluso en economías altamente abiertas.
Una mirada comparativa: el Caribe y el mundo
Informes como Caribbean Development Dynamics (OCDE/BID) muestran que los países del Caribe comparten retos comunes: mercados internos pequeños, alta dependencia del turismo, exposición ambiental y necesidad de fortalecer la gestión pública.
Esto confirma que los desafíos dominicanos no son excepcionales, sino estructurales de las economías pequeñas y abiertas, y que la cooperación internacional es una herramienta clave para avanzar en sostenibilidad (OECD).
La experiencia dominicana y la evidencia internacional muestran que el desarrollo sostenible no es un lujo, sino una necesidad para economías pequeñas y abiertas.
Para la República Dominicana, avanzar en sostenibilidad implica:
- Integrar de forma coherente la Agenda 2030 en las políticas públicas.
- Fortalecer capacidades estadísticas y de planificación.
- Diversificar la estructura productiva.
- Invertir en resiliencia climática y protección ambiental.
- Aprovechar la cooperación internacional.
En un entorno global incierto, la sostenibilidad se convierte en la base para un crecimiento más estable, resiliente y duradero, especialmente para países como la República Dominicana.